miércoles, 28 de noviembre de 2018

NOOC Tipos de malware, riesgos y protección específica

Uno de los riesgos asociados a la creciente digitalización del mundo educativo es la migración a un espacio, el digital, cuyos riesgos quizás no hemos evaluado en su justa medida. Así, hay en la red una importante presencia de malware, de programas maliciosos que mediante diversas vías buscan alterar el funcionamiento de nuestros equipos, obtener información e incluso controlar el uso de los mismos sin nuestro permiso. Es importante, pues, que seamos conscientes de cuáles son las principales amenazas a las que estamos expuestos, cómo identificarlas, cómo prevenirlas o defendernos de ellas y, en el caso de ser infectados, cómo actuar. En este mundo se adentra el NOOC del INTEF Tipos de malware, riesgos y protección específica, y como muestra de lo tratado en el mismo, estas seis cartas elaboradas con Trading Card Creator reflejan algunos de esos peligros que, junto a infinitas posibilidades que nos empujan a su utilización, también se encuentran en el vasto mundo cibernético.


martes, 27 de noviembre de 2018

NOOC Medidas y actuaciones frente al ciberacoso

Aunque es fundamental trabajar la prevención del ciberacoso entre el alumnado para evitar su aparición, siempre existirán focos de resistencia, personas que lo desarrollen a pesar de todo proceso de sensibilización. La siguiente campaña, producto final del SPOOC del INTEF sobre medidas y actuaciones frente al ciberacoso, trata de concienciar al internauta de que un mero like puede servir de respaldo a quien lo ejerce, de apoyo al acosador, y de losa a quien lo sufre, a la víctima. Frente a ello, tenemos espacio para rechazar estos abusos y ayudar a erradicar estas malas prácticas de la red, haciendo de esta un espacio social más habitable.


viernes, 9 de noviembre de 2018

Convivencia escolar: bloque final

Enlazando el final del tercer bloque con el fin del curso, he aquí el artefacto TIC (una presentación en Prezi) que recoge en gran parte el trabajo realizado durante estos meses.



Asimismo, el siguiente producto digital sirve de balance final del curso. Como apunto en el mismo, aunque hay experiencias, proyectos y servicios de edición y creación que he conocido en estos meses, y a pesar de que una vez comencé el mismo he tratado de seguir este curso con la regularidad que me permite mi trabajo y tomándome en serio las distintas tareas (como puede apreciarse en las entradas del blog), reconozco que el curso no ha cumplido el objetivo principal con el que lo afrontaba: el desarrollo de estrategias de resolución de conflictos. Por supuesto, considero fundamental trabajar en la prevención de los mismos, pero es innegable que estos van a seguir surgiendo en mayor o menor medida, y puede que haya más alumnos como yo que acudieron al curso pensando que habrían de enfrentarse a casos reales de otros centros. Así, no creo que el curso me haya proporcionado más herramientas para gestionar los conflictos que día tras día llegan a Jefatura de Estudios. Quizás mediante el fomento del diálogo entre los propios participantes en los foros podrían generarse una mayor sensación de transferencia de lo aprendido a nuestro trabajo: ¿Cómo gestionáis en vuestros centros los retrasos, los usos indebidos del móvil, las faltas de respeto? ¿Con qué recursos humanos, comisiones, protocolos de actuación contáis para afrontar algunas situaciones más complejas? En cualquier caso, confío en que desde el INTEF se trabaje para que estos cursos sigan constituyendo un espacio de encuentro entre docentes que sirva para contribuir al desarrollo formativo permanente al que, en tanto que profesionales de la educación, aspiramos.

martes, 6 de noviembre de 2018

3. Pasos para poner en marcha una actuación en nuestro centro

Conectando con los contenidos tratados en el bloque anterior, si queremos implementar una actuación educativa nueva en nuestro centro debemos reflexionar sobre qué hemos de tener en cuenta a la hora de presentar la misma a los distintos actores escolares. Así, en mi propuesta de implantación de las tertulias literarias dialógicas destaco los siguientes puntos en relación con:
  • Profesorado y equipo directivo
    • Argumentar qué, por qué y cómo vamos a llevar a cabo nuestra propuesta, aspirando así a conseguir el respaldo de los compañeros y a implantar una cultura de centro de carácter más colaborativo en lugar de plantear cruzadas individuales, solitarias.
    • Invitar a los compañeros a participar de la tertulia ya sea interactuando o acudiendo como oyentes, ayudando a superar así esa condición de las clases como espacios propios de un solo profesor a los que nadie más tiene acceso.
    • Adoptar una postura reflexiva para distinguir las críticas frutos de un rechazo al cambio irracional de aquellas constructivas que puedan ayudarnos a identificar las debilidades de nuestras propuestas y buscar soluciones.
    • Rendir cuentas, es decir, informar a los compañeros y sobre todo al equipo directivo de la marcha de nuestro proyecto, de sus puntos fuertes y débiles, para plantear la posibilidad, en el caso de que el resultado de su aplicación fuese satisfactorio, de que el desarrollo de las tertulias literarias dialógicas pueda implantarse como medio para conseguir objetivos de centro en futuros cursos escolares.
  • Alumnado
    • Plantear una explicación completa, pero prescindiendo de todo ornamento innecesario, de qué vamos a hacer y de qué manera. Un alumno de ESO o Bachillerato no es un compañero ni un profesor universitario, es fácil que logremos que pierda su interés por el proyecto si abusamos del retoricismo, tecnicismos pedagógicos, etcétera. 
    • Mostrar entusiasmo por el proyecto en todo momento. El alumnado suele identificar cuándo un profesor está realmente interesado por su trabajo y cuándo no, y considero parte fundamental del éxito formativo nuestra capacidad por contagiar el interés por el estudio y la participación en las actividades de aula. Por ejemplo, ¿tiene sentido que pidamos a los alumnos que lean un libro que nosotros no hemos leído ni pensamos leer? Si lo hacemos, estamos abocando nuestra iniciativa al fracaso.
    • Ser justos a la hora de evaluar con el nivel de implicación de los estudiantes. Un alumno puede desencantarse fácilmente si ve que su esfuerzo y dedicación no le ayudan a obtener mejores calificaciones que las de quien decide no trabajar (al margen de la mayor o menor capacidad, hablamos de actitud frente a la tarea). Cuando un alumno no lea el libro propuesto para comentar en la tertulia, seguirá participando en la actividad en tanto que oyente, pero hemos de cuidarnos de no valorarlo por igual que a aquel que con la lectura previa haya correspondido al compromiso adquirido.
  • Familias
    • Es conveniente informar a las familias de aquello que se esté realizando. Si bien es cierto que en los institutos buscamos desarrollar de manera progresiva la independencia y responsabilidad del alumno, una mayor comunicación con las familias puede reforzar la posibilidad de que la lectura previa necesaria para la buena marcha de las tertulias sea realizada por la mayor parte de alumnos posible.
    • Invitarles, sin llegar a exigirlo, a que compartan itinerarios formativos con sus hijos. En el caso de la lectura, el hecho de que en todo el núcleo familiar esta sea una práctica habitual es la mejor estrategia para afianzarla en el registro de prácticas culturales de las nuevas generaciones. Además, frente a otras actividades de un carácter más técnico, es bastante accesible y permite la interacción entre personas de distinto nivel formativo. No hay que ser profesor de Literatura para hablar con tu hijo sobre un libro leído por ambos.
    • Abrir las puertas del centro a la participación de las mismas, eso sí, desde el respeto a la labor del profesorado. En tanto que se apuesta por el diálogo, creo que es conveniente no perder de vista cuál es la función de cada uno en la formación de los alumnos para, desde esta consciencia, aprovechar las fortalezas que favorezcan el progreso de los estudiantes.
  • Otros miembros de la comunidad
    • Como destacara un compañero en un foro, contar con el apoyo del personal no docente en la implantación de las tertulias en general, y de los conserjes, en particular, puede contribuir al éxito de la actividad; y así, pienso en su ayuda a la hora de cambiar de espacios, disponer el mobiliario para no perder demasiado tiempo, guiar a quienes no encontraran dónde se celebra la actividad, etcétera.
Teniendo en cuenta esto, el siguiente mapa podría servir de hoja de ruta sobre los pasos que pudieran facilitar el apoyo por parte de cuantos conformamos la comunidad educativa al proyecto en cuestión.


Por supuesto, este plan de acción no es definitivo, pero supone una guía necesaria; no en vano, como decía D'Hainaut, "prever un plan de acción es preparar su éxito. La educación es una empresa demasiado importante como para dejar a los azares de la improvisación" (Des fins aux objectifs de l'éducation, 1980). En cualquier caso, a pesar de los derroteros singulares de cada proyecto, tal y como hemos podido comprobar en el foro correspondiente, somos bastantes los que compartimos una serie de claves comunes para el diálogo, algunas de las cuales aparecen reflejadas en el siguiente vídeo elaborado con Powtoon.

domingo, 28 de octubre de 2018

2. Tres actuaciones para mejorar la convivencia y el aprendizaje

El trabajo en grupos interactivos, el desarrollo de tertulias dialógicas y la formación de comisiones mixtas para crear normas de convivencia en el centro son las tres propuestas que hemos descubierto en el segundo bloque de contenidos. De estas tres, sin duda movido por mi especialidad, me ha resultado especialmente llamativa la aplicación del concepto de tertulias dialógicas al mundo de la literatura. Creo haber leído una serie de ideas necesarias, si bien yo mismo he "dialogado" intensamente con el artículo propuesto en el curso en el foro correspondiente.


Tras la interacción en el foro de tertulias dialógicas, el objetivo era contextualizar qué oportunidades y dificultades presentan nuestros centros para el desarrollo de tales actuaciones educativas. Tal y como refleja el mapa que sigue a estas líneas, elaborado en Prezi, veo bastante más factible la implantación de tertulias dialógicas (utilizando la biblioteca, ampliando la propuesta de lecturas sobre las que trabajar e insistiendo en que el mero hecho de escuchar implica participar) y grupos interactivos, de manera esporádica y apoyándonos en el profesorado con más ganas de cambio (aunque la falta de voluntarios me parece un hándicap difícilmente salvable) que la, a mi juicio, utópica constitución de comisiones mixtas (¿cuándo se forman, quiénes, cuándo se reúnen?)... si bien recuerdo la existencia de mecanismos como el Consejo Escolar mediante los cuales voces distintas a las del profesorado pueden ser escuchadas.



Una vez comparado mi propio mapa de de dificultades y oportunidades con las propuestas de otros compañeros, pasé a reflexionar sobre cómo aprovechar las segundas sobre las primeras, siendo fruto de tal reflexión el documento de audio subido a Soundcloud que prosigue a estas líneas.



Por último, hemos elaborado propuestas de implantación en nuestros centros de las experiencias educativas estudiadas; y, como ya apuntara previamente, considero que las tertulias literarias dialógicas, desde sus limitaciones (¿y si la mayoría de los participantes no lee la lectura propuesta?), tienen un potencial educativo que nos invita, al menos, a pensar en la posibilidad de aplicarlas. Fruto de ello es la siguiente presentación realizada con Piktochart, con la cual cerramos este segundo bloque de contenidos.

jueves, 18 de octubre de 2018

1. Participación, convivencia y aprendizaje

En el primer bloque del curso Convivencia escolar: prevención e intervención hemos comenzado por tratar aspectos esenciales como la participación, convivencia y aprendizaje de los distintos actores de un centro educativo. Así, en lo que considero un acierto en tanto que práctica quizás no demasiado frecuente entre el profesorado una vez abandona las aulas universitarias, hemos leído varios artículos científicos sobre prevención de conflictos, aprendizaje dialógico, comunidades de aprendizaje... Estos han servido de base para alimentar un debate, pues como muestro en las siguientes capturas en los mismos hay propuestas que consideramos acertadas y otras que difícilmente creemos podrán saltar del papel a la realidad.


 

Tras esto, pasamos a reflexionar sobre qué nos gustaría mejorar de nuestro centro actual o de cualquier otro; pero, realizando este curso como docente en activo, ¿por qué pensar en esa segunda opción? En mi caso, centré esa transformación deseable en que el instituto sirviese, ante todo, para ampliar las opciones de futuro del alumnado, y lo hice pensando en aquellos casos, generalmente conflictivos, para los cuales su estancia en el centro no es sino una pérdida de tiempo. Bien es cierto que pasar de ahí a soñar con metas académicas altas es utópico; pero, ¿no podríamos quizás ayudarles a comprender al menos que en el mero respeto a las normas y mejora de la convivencia se encuentra la llave de muchas puertas que, por no trabajar este aspecto adecuadamente, nunca llegan a abrirse para ellos?


Metidos ya en faena, hemos pasado posteriormente a realizar un análisis de la realidad del centro según el guion proporcionado en el foro: actividad de la que, donde más que respuestas, a mí me han surgido no pocos interrogantes en torno a las posibles vías de mejora del mismo.


Después, y optando por la opción individual en tanto que es la única que me permite compaginar mi primer año como miembro del equipo directo con la realización de este curso de formación, he diseñado una infografía sobre las fortalezas y debilidades del centro.


Tras compartir esta en el foro correspondiente y revisar las propuestas de mis compañeros, pude comprobar cómo nos movemos, en palabras de Claudio Guillén, entre lo uno y lo diverso; esto es, entre las similitudes o puntos en común que advertimos entre la gran mayoría de centros y las diferencias o singularidades que, sin embargo, afloran en los distintos análisis.


Ante esta heterogeneidad, no queda otra que seguir analizando nuestra propia situación y buscar soluciones tanto en la teoría como, sobre todo, en las buenas prácticas de otros centros que los participantes del curso compartan; y, para ello, nada mejor que seguir avanzando con el siguiente bloque del mismo, en el que se proponen tres actuaciones para mejora de la convivencia y el aprendizaje: grupos interactivos, tertulias dialógicas y comisiones mixtas. ¡Al lío!

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Convivencia escolar: prevención e intervención

En pleno baile de letras y números previo al inicio de curso (nadie dijo que fuera fácil formar parte de un equipo directivo), comienzo un nuevo curso del INTEF tras completar sendas ediciones de Espacios de lectura y El tutor en red. En este caso, espero descubrir y compartir ideas más para el nunca fácil mantenimiento de la convivencia escolar. ¡Allá vamos! 

formacion.educalab.es